Wildlife: Del desamparo y la madurez
La madurez me ha enseñado a apreciar lo ordinario, lo elemental. Vivir desde la ética de la atención y del cuidado
Pablo D'Ors
Paul Dano nos ofrece una magnífica película dramática ambientada en el EEUU de los años 60 del siglo pasado -basada en la novela homónima de Richard Ford- que retrata el derrumbe de un matrimonio que afecta especialmente a su único hijo adolescente. Mediante ritmo reposado, bellas imágenes y cuidada banda sonora, Wildlife (2018) nos sumerge en un mundo cerrado donde la soledad es co-protagonista. Destacan las excelentes interpretaciones de los tres actores que encarnan a la familia: Jake Gyllenhaal (Jerry), Carey Mulligan (Jeanette) y Ed Oxenbould (Joe)
Debo advertir que el análisis que
sigue contiene spoilers (incluido el final)
Una familia
Inicialmente se nos muestra al matrimonio y a su hijo viviendo en armonía. Joe está muy unido a su padre con quien comparte juego y a quien ayuda en su trabajo. Pero pronto Jerry es despedido porque a su jefe no le gusta y aparecen poco a poco las sombras no reconocidas de esa pareja aparentemente ideal
Y es que sabremos que Jerry tiene un largo historial de despidos y mudanzas en busca de nuevos horizontes/trabajos. Un mudarse continuo que Jeanette siempre ha apoyado y apoya ahora aunque sin saber la verdad que Jerry le oculta. Él no duda en mentirle, dice no saber por qué le han despedido pero claro que lo sabe, ha sido por su actitud. A Joe –que observa perplejo su mentir- si se lo ha explicado comentándole “Soy de trato personal. Eso es lo que a la gente le gusta de mí, soy muy querido. Ese es mi problema. Ellos no quieren que la gente pequeña como nosotros se supere”. En Jerry anida un rebelde frente al mundo de los poderosos, rebeldía que a mi entender oculta su inmadurez para asumir su propia realidad
La inmadurez se hace patente en cómo afronta el problema. Así, Jerry rechaza volver a su trabajo cuando con disculpas el jefe se lo ofrece de nuevo, rechaza también otros trabajos porque los considera impropios para su edad, y poco a poco se aísla en sí mismo descuidándose y descuidando a su familia
Ante tanto, Jeanette se pone a trabajar
e incluso Joe a ratos ayuda en sus ratos libres al fotógrafo de la localidad.
Jeanette sigue confiando en Jerry, le dice a su cada vez más preocupado
hijo “Ha estado sin trabajo antes y
siempre encuentra su camino. Tenemos que confiar en él” se lo dice a él y se lo
dice a sí misma intuyendo una nueva huida que pronto va a ser cierta por un
gran incendio
Incendio (fue-egos)
En efecto, se nos muestra como en las montañas vecinas se genera un incendio que amenaza a la población y como muchos hombres van a trabajar allí para colaborar en su extinción. El incendio amenazante del bosque que se entiende como imagen del incendio que va a producirse en el hogar. Y es que Jeanette presiona para que su esposo asuma sus responsabilidades y discuten acaloradamente. Pero Jerry pretende ocultarle la verdad a Joe con una sonrisa y sigue mirando el programa sobre el incendio local al que comparan con la guerra
Entiendo como muy simbólicas las palabras de un policía entorno al incendio, el hombre comenta a los chavales entre los que está Joe: “El fuego puede ser una fuerza positiva. Despeja el sotobosque y ayuda a que el bosque se regenere. Pero estos incendios están ardiendo fuera de control” O el incendio en la familia como una oportunidad de regeneración si se entiende y en ese entender se sofoca conjuntamente o como un triste final si se deja-abandona
Lamentablemente Jerry decide abandonar, decide ir a trabajar a las montañas para apagar el incendio exterior antes que enfrentar el conato de incendio interior. Entiendo que Jerry actúa egoístamente sin valorar cómo les va a afectar esa nueva decisión unilateral -esa nueva escapada con el añadido del gran riesgo para su vida- a su mujer e hijo
Porque para Jeanette esta última quijotada supone un fuerte golpe que la desequilibra. Es la gota que colma el vaso haciendo que aflore la sensación de inestabilidad/inseguridad que siempre ha estado latente. La mujer no va a esperarle, asume su realidad –tienen pocos medios materiales- y reacciona también egoístamente buscando su “salvación” sin valorar tampoco las necesidades de Joe. Jeanette decide ir a la “caza” de un viudo adinerado
Antes de lanzarse de lleno a su conquista, lleva a Joe a ver el incendio. Son bellas las imágenes de las carreteras vacías por las que circulan, de la naturaleza del paisaje, del humo que se funde con las nubes. Por el camino madre e hijo hablan y se hace patente la elevada sensibilidad de un Joe que se preocupa/duele por los animales del bosque. Al llegar allí, Joe quiere buscar a su padre pero el objetivo de Jeanette no es ese: en una de las mejores escenas del filme, vemos a Joe saliendo del coche para acercarse a observarlo y de fondo el inquietante sonido de la combustión, la madre detrás sin moverse del coche preguntándole si le gusta, los ojos llorosos de él y su no como respuesta, y Jeanette hablándole de Jerry “Habría que ver lo que él encuentra tan importante, siento que no podamos empatizar con él”
Más allá de ese transmitir su desengaño y desazón se nos muestra como la madre está cada vez más perdida/desorientada/desesperada hasta al punto que Joe ha pasado a ser casi una carga para ella. Y en la primera cena que comparten los tres en casa del viudo, Jeanette sin la menor consideración por su hijo coquetea con el hombre y despotrica de Jerry. Al marchar la madre le comenta a Joe que se lo pasó bien y le pregunta al dolido chaval si él también en un –entiendo- triste y patético egocentrismo
El desconcertado Joe quiere saber si ella aún ama a su padre “ojalá estuviera muerta, si tienes un plan mejor para mi dímelo, lo intentaré” le responde, y en la respuesta entiendo que prácticamente deja ya de ser madre para convertirse en casi hija del chico
Así ambos progenitores con sus
actitudes inmaduras y egocéntricas, con sus “pobre de mí” han olvidado que
tienen un hijo que les necesita. Y “a pesar de” semejante caos, Joe se mantiene
sereno y va a saber que hacer
Joe
En efecto, Joe se nos presenta como un buen chaval cuya madurez supera a la de sus progenitores. Por eso y a pesar de que está harto de tanta mudanza - de tantos lugares y amigos dejados atrás- lo acepta todo entiendo que en gran parte por su amor incondicional a los padres a quienes observaba feliz antes del incendio familiar
Pero a pesar de esta felicidad en Joe anidaba un cierto desamparo que con el derrumbe parental se hará del todo evidente. El chico jugaba al fútbol americano para agradar a su padre, para entrar en su mundo y poder compartir más con él. Y cuando Joe le confiesa a su padre que no está seguro de que le guste el fútbol, el hombre no entra allí desviando la conversación: le pregunta si ha hecho amigos en el equipo. Joe contesta que él es el nuevo, que los demás se conocen o la realidad –su soledad forzada por tanta mudanza-que el padre no quiere ver/doler. Joe ante esa no respuesta y la falta de asunción de su situación por parte del padre, nada dice aunque su cara habla y hablará de su creciente desconcierto
La perplejidad de un buen chico que se entrega a sus progenitores y que poco recibe a cambio. Un chico maduro que se ve forzado a ser adulto antes de tiempo para intentar cubrir los huecos que ellos dejan. Mientras los padres se derrumban/alejan/mienten y se centran en ellos, Joe sigue valiente en pie “a pesar de” tanto caos. Joe sigue asistiendo a la escuela, sigue haciendo las tareas del hogar y cumple con su trabajo. Él va a ser cada vez más el verdadero puntal y referente familiar
Porque Joe es de largo el más centrado. Él les pregunta y los pone en evidencia, él está allí observándolos. Y sus acertadas preguntas a menudo no son respondidas por los desubicados padres
Así, al ver que su madre ya ha decidido estar con ese hombre anciano, Joe coge algunas pocas cosas y sale con la intención de buscarse la vida pero providencialmente empieza a nevar –sabe que eso significa que el fuego se apagará y el padre regresará- y en consecuencia desiste para esperarle. Conmueve verlo abrazarse a un padre muy querido al que creía que no volvería a ver
Pero ya nada será como antes, la familia está totalmente rota. Tras varios sinsentidos parentales se nos muestra como Joe vive en el pueblo con su padre. El chico está feliz y la madre -que vive en otro estado- viene a verle periódicamente. En una de sus visitas, Joe les propone a ambos acompañarle al estudio fotográfico donde él trabaja
Allí Joe les pide que se sienten para
tomar una foto los tres juntos, una foto para él. Vemos a la ex-pareja con cara
de circunstancias, como se miran y como Jeanette visiblemente nerviosa
rápidamente aparta la vista. Joe se sienta entre ellos e inicia la cuenta atrás
y hace la foto final, porque son sus padres “a pesar de” tanto
Tiempos
La obra nos retrata tres personajes protagonistas que viven en distintos momentos de la tríada temporal. Jerry proyecta continuamente su hacer en el futuro, en la búsqueda de encontrar su lugar en la sociedad/Mundo que lo lleva a huir sistemáticamente del aquí y ahora. Esa actitud temporal se evidencia también en su lenguaje, así al intentar tranquilizar a Joe por su nuevo despido le dice que “no tendrás que preocuparte de nada” (no tendrás en lugar de no tienes)
A mi entender la actitud de priorizar el futuro suele ser común de lo masculino -en mujeres y hombres- mostrando una tendencia a planificar/proyectar en exceso
Y en cambio Jeanette escapa al pasado. En el momento en que llega al límite de tolerancia ante las continuas huidas de Jerry surge la nostalgia del tiempo que fue, de la juventud “perdida”, de la difícil aceptación de la realidad presente (edad, aspecto físico, responsabilidades/obligaciones…). Esta nostalgia entiendo que puede asociarse a la feminidad ya sea en mujeres como en hombres, la vuelta al origen que es la matriz femenina, la madre o el hogar donde nos sentimos más protegidos
Y Joe que aún es niño a pesar de su gran madurez, como tal niño vive siempre en el momento presente. Mientras sus padres escapan atrás o adelante en el tiempo, él siempre les recuerda con su presencia y con sus acertadas preguntas que el momento fundamental es el presente. En este sentido es significativo que cuando el viudo le pregunta que piensa hacer de mayor él no sepa que responder, porque para Joe no es su prioridad pensar en el futuro (bastante tiene con el caótico presente al que le han abocado sus progenitores)
Joe con ese temple con el que sabe sobrellevar el caos paterno sin pretenderlo se convierte en el referente al que ellos pueden mirar. Situado en el presente (es decir asumiendo lo que hay) ha ayudado a su padre y quizás con el tiempo pueda ayudar también a su madre…
Este
ensayo es la revisión del publicado en el diario CyL














Comentarios
Publicar un comentario